¿Sabias que la luz del sol es blanca y que si se descompone es multicolor?
Hay una infinidad de colores, pero sólo percibimos siete.
Se trata de que cuando comienzas a dejarte llevar por la obra que está entre tus manos, puedes dejar de ser el que eras, la que eras y ver muchos más colores a través de tu pincel, de tu cincel, de tus dedos y, cuando menos lo esperas, los que contemplan tu obra perciben colores nuevos, pero éstos no se hallan en el lienzo.
No busques, no se pueden buscar los nuevos colores en el exterior.
Todo está en ti y nada fuera.
LO NUEVO SE HALLA DENTRO, NO FUERA.